El hombre anuncio y Fernando Alonso

¿Alguien es capaz de apreciar la diferencia entre ambas imágenes? Parece claro, uno es Fernando Alonso, el otro no. No obstante, más allá de la clara evidencia, ambos son la misma cosa aun cuando empleen envoltorios bien distintos. Aún así, El primero atenta contra la dignidad del ser humano y el segundo no.
Aunque no logremos entenderlo del todo así es. El primero debe prohibirse, ocultarse, es demasiado denigrante para el ser humano usar su cuerpo como reclamo siempre y cuando, claro esta, no aparezcan en él, marcas de primera categoría y no se trate de un personaje idolatrado.
Es que cuando se trata de venderse, mejor hacerlo bien y que cada centímetro de tu cuerpo valga su peso en oro. Entonces y solo entonces, dejarás de ser un indigno hombre anuncio para llegar a ser un reclamo publicitario de primer orden reconocido por la sociedad. Hasta tal punto que todo el mundo querrá copiarte para llegar a ser un reclamo publicitario andante, pero no del montón, un seguidor de Fernando Alonso, que gasta sus ahorros en comprar sus camisetas, sus gorras y al igual que su ídolo contribuye al enriquecimiento de las primeras marcas, eso si, sin llegar a percibir por ello mayor retribución que la de sentirse un digno hombre anuncio.

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