" A ciegas" adaptación al cine de la obra " Ensayo sobre la ceguera" de Jose Saramago

Si tuviera que elegir un único libro como compañero de un viaje sin fecha de regreso, sin duda, sería Ensayo sobre la ceguera, a mi juicio la mejor obra del escritor portugués. Debo decir también, que de haber podido elegir, hubiera preferido que no se hubiera llevado al cine y que la única forma de acercarse a la historia fuera a través del libro. No obstante ha ganado mi curiosidad a mi idea romántica de conservar la historia tal y como la leí, tal y como la imagine en mi cabeza.
Parece claro que cuando una obra literaria te entusiasma, su adaptación cinematográfica jamás cumplirá del todo las expectativas, porque allá donde tu imaginación llegó nunca lograra hacerlo el director de cine más consagrado.
aquí dejo una entrevista a Saramago sobre la película:

DANI R. MOYA. GRANADA A ciegas´, dirigida por Fernando Meirelles, ha convencido al premio Nobel portugués, a pesar de que manifestó que no le gustaba el título escogido.
-Cuando le propusieron la adaptación, ¿le gustó la idea?
-Cuando terminé ´Ensayo sobre la ceguera´ tuve la conciencia inmediata de que con esa novela empezaba algo diferente, nuevo, en mi trabajo literario. Curiosamente, y aunque siempre he sido renitente a adaptaciones, comprendí enseguida que esa novela había nacido para ser adaptada al cine por el tema, pero pensaba que si caía en manos de productores norteamericanos podría ocurrir que sus intereses no coincidieran con los del autor. Eso me llevó a rechazar muchas propuestas, sobre todo de EEUU. En esa estábamos, rechazando, cuando aparecieron los canadienses, que finalmente han hecho la película. La decisión que tomé, hoy lo veo claro, fue sensata y equilibrada. Confié en mi instinto. No conocía a las personas, pero me gustaron, por la naturalidad, la sinceridad que mostraban... Así que sin más, les entregué la novela.
-¿Qué le ha parecido la película? ¿Es fiel a su libro?
-Con independencia de que la película está basada en un libro mío, me ha parecido magnífica. Respetuosa con el texto tanto en la fotografía como interpretación... Pero sobre todo como producto independiente. A Meirelles le dije que tenía libertad y así ha sido: igual que no permito que nadie interfiera en mi trabajo, tampoco interfiero en el trabajo de otros. Como producto fílmico, me parece magnífico en todo: fotografía, dirección, actores, banda sonora...
-¿Qué impresión tuvo al ver que sus personajes tenían un rostro, distinto, claro, al que usted imaginó durante la creación de la novela?
-Yo nunca le pongo rostro a mis personajes. Si hay información sobre su físico, son cosas mínimas, no pierdo el tiempo describiendo a los personajes, de modo que los actores que han participado podía ser otros. No hemos buscado tipos que correspondieran a los personajes del libro, se han buscado buenos actores para interpretar los papeles de la película.
-¿Qué habría cambiado del filme?
- Eso es lo mismo que si alguien me preguntara qué añadiría o quitaría a la novela.... Las cosas son lo que son y el juicio es a la totalidad, no a partes. Lo que cuenta es la coherencia de la narración. No le quitaría ni añadiría nada.
-¿Sigue teniendo vigencia su novela casi 20 años después de su publicación?
-Esta novela podría haber sido escrita en cualquiera momento. El mundo no es tan diferente a hace 20 años. El mundo no es bueno; él no tiene la responsabilidad, pobre mundo, somos nosotros los que no somos buenos. El ser humano se comporta como un animal enfermo de supersticiones, de rutinas, prejuicios, de los que parece que no somos capaces de liberarnos. Fernando, en cualquier momento de la historia, podría haber hecho la película y yo escribir la novela.
-¿Le gusta el cine actual?
-Hay un cine de consumo mayoritario y banal, pero hay buena historias, claro que sí. Quizá ese cine de calidad no esté tanto tiempo en cartelera. Quizá interese menos que el cine de calidad esté en cartelera. Quién sabe.
-¿Ha tenido más propuestas de adaptaciones que haya rechazado?
-Todas mis novelas han tenido propuestas de adaptaciones, algunas más de veinte propuestas... De Irán hay propuestas muy, muy interesantes.

Los miedos de Saramago a esta adaptación eran comprensibles. Como bien dice, sus obras son analíticas y el cine es pura síntesis. A lo largo de la película una voz en off se encarga de hacernos llegar alguna de las frases presentes en el libro de esas que invitan a una profunda reflexión que puede durar días, de hecho esa es la intención de Saramago y así lo ha manifestado. No obstante, es cierto que al visionar la película debido a la rapidez propia de los medios audiovisuales no nos da demasiado tiempo material a sumergirnos en esa reflexión sin perdernos algo de la trama.

Meirelles (al respecto del punto anterior): Hicimos una versión provisional en la que se sobreimpresionaban en la pantalla ciertas frases, pero vimos que era artificial y no quisimos imponérselo al público.
Saramago: ¿Por qué no vamos a imponer alguna cosa al espectador? Se ha creado una forma canónica y repetitiva de contar las cosas.
Meirelles: Pero es que me pareció muy literario.
Saramago: Pero, ¿literario es un defecto?
Meirelles: Nos pasamos mucho tiempo decidiendo si lo quitábamos o no...
Saramago: Y lo quitaron, claro. Se pasó seis meses pensando y al final no me preguntó nunca...

¿Le gusto al autor la película? la respuesta parece clara.
Comencemos por el título. la verdad, considero, al igual que Saramago, poco acertado creo que pierde parte de su esencia, aunque a nadie se le escapa que el título original sería inviable por el miedo de la gente a ser sometida a una soporífera clase magistral.
Resumiendo, la película es bastante fiel al libro aunque muchísimo mas suave, parte de la esencia de la novela era, a parte de la maravillosa forma de escribir y de platear las realidad de Saramago, la crudeza. Según el director del film esta característica fue respetada en un comienzo hasta que se dio cuenta de que los espectadores que la estaban visionando tuvieron que salir de la sala y decidió retocar ese aspecto.
Cabe también advertir que quienes vayan a verla con el único objetivo de ver una trama y un argumento sin más, seguramente no saldrán del cine especialmente entusiasmados. Es necesario acercarse tanto a la película como al libro, entendiéndolos como una metáfora de la vida y del ser humano. Creo que lo ideal sería disfrutar primero de un libro que siempre será una obra maestra, no así la película.

Resumiría esta historia en una simple frase “¡Que ciegos estamos!”. Inmersos en nuestra rutina, en nuestras cosas, en el ritmo que la vida exige sin darnos cuenta de lo que en realidad ocurre a nuestro alrededor, sin conocernos siquiera a nosotros mismos. En ocasiones es necesario pasar por situaciones difíciles y traumáticas para abrir los ojos y descubrir por fin quienes somos y de lo que somos capaces.
Aquí dejo una de las frases de la película para que abráis boca y llevéis el terreno adelantado en lo que a la reflexión se refiere:

“Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos”



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